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Sobre la búsqueda de guarderías en Barquisimeto

Julio 22, 2008

Carolina, una mamá colaboradora en esto de estar atenta a la experiencias de otros padres para orientar a quienes leen este blog o son miembros de Cofradía Mamá en Facebook, nos dio algunas referencias de guarderías en Barquisimeto:

Todo iba perfectamente, hasta agosto del año pasado, cuando la chama que cuidaba a Sofia me soltó la siguiente perlita: “Caro…creo que estoy embarazada  :( ” … y yo…me desconcerté pero inmediatamente empecé mi búsqueda de guarderia, pues esta se habia adelantado unos cuantos meses. Siempre habiamos pensado en llevarla pero sin apuro, quizas al año y medio, medio dia para que compartiera con amiguitos de su edad y socializara. Luego de sobreponerme de esta noticia y aceptar que ya no habia vuelta atras, llame a la primera que tuve en mente desde hacia tiempo (aun sin tener bebe) ya que dos amigas habian tenido sus chamos ahi y con esas excelentes referencias no dudé en llamar y que me dijeran de plano la famosa frase: No hay cupo… Eso fue en Noviembre del 2007, me calmé porque igual esta muchacha me decia que ella podia trabajar el resto del año y que creia que hasta los 7 u 8 meses. En enero, retomé mi busqueda, llamando a CECI quienes aun no tenian cupo. Ya mi esposo habia visto Planeta Magico tambien por recomendacion y porque una vecina del padrino de la bebe trabajaba ahi atendiendo justamente los bebes. En prenube ($$$$$) estaba la hija de una amiga, tambien me dio buenas opiniones, Alelimon me lo recomendo un amigo (titiritero) ya que el hacia muchas presentaciones ahi y observó muy buen ambiente. Lo malo de todos estos conocidos, como Sebucan, Principito, Pequeño Mozart era la ubicacion: En el Este de la ciudad. Para mi era super complicado, pues tengo una amiga por esa zona y durante mi pre y post iba con mucha frecuencia y me horrorizaba de las colas y el trafico que generaba el ir y venir de padres y niños. Como trabajo por el Oeste, seguia pensando en CECI pues esta ubicado en la rotaria como a 8 o 10 cuadras de mi oficina. Un dia en que llame a ver si habia cupo insisti tanto y les dije que estaba llamando desde noviembre y bla bla bla…que en la tarde la secretaria me llamo y me dijo que la Doctora (la dueña es pediatra) habia aceptado a Sofia. Eso fue la segunda semana de enero, ahi..al fin pude respirar…Y bueno, comenzó primero mediodia, en los primeros 15 dias lloraba al dejarla, pero luego se calmaba y al mes y medio ya estaba turno completo y su cuidadora culminó su valioso trabajo de cuidar a mi bebe los primeros meses sin ninguna queja, todo lo contrario un inmenso agradecimiento por su dedicacion y amor.  Por supuesto, como todo el mundo dice, se enfermó la primera semana, la cuarta semana, la 7ma semana, y llegó a pasar casi 6 semanas con un virus que se curaba y regresaba a los 4 dias o menos. Afortunadamente, mi esposo es “trabajador independiente” y podia quedarse con ella cuando yo abusaba de los permisos en la oficina. Hoy Sofia ya tiene como 6 semanas sin faltar un dia a su guarderia, cuando doblo en la esquina hacia alla, ella dice con alegria Doooyiiii (Lease: Doris, la o las maestras). Como es guarderia, ellas estaran trabajando durante todo el año asi que las vacaciones de sofia seran en diciembre y las dos primeras de enero. Por esta razon, no ando como muchas asiduas a este grupo con las manos en la cabeza sin saber que hacer para mantener sus niños entretenidos durante estos largos dos meses.
Por otro lado, hay varias opciones para quienes aun sigan en busqueda de guarderia o preescolar, solo que estas quedan por el oeste de la ciudad. Uno es Negra Hipolita, la nieta de una amiga estuvo alli cuando venia de vacaciones a venezuela, ella tendria como 3 añitos. Fue todo un descubrimiento..en esa casita sencilla hay mucho amor, tanto asi que esta amiguita ya tiene 8 años y cada vez que viene, trae obsequio para su maestra a quien recuerda y quiere mucho. Casualmente, tengo una amiga cuya hija acaba de graduarse de preescolar en ese centro y tambien me lo recomendó a ojos cerrados. Por cierto, una ex-maestra de alli abrió una guarderia preescolar en la Rotaria llamado Papagayo Tricolor, ahi esta el de un amigo, quien lo sacó de Saman de Güere despues de ver las instalaciones en mal estado (aprovechando un descuido de los dueños ya que nunca dejaban pasar, y en un cumpleaños se asomaron, tomaron fotos y hasta denunciaron en Lopna). Tambien hay otra que queda en la 18 con la 55 aproximadamente y es de unas monjitas, atendian medio turno o completo, al ser monjas uno no duda de la limpieza y cuidado que tendran con los bebes, y no recuerdo quien me lo recomendo. Bueno, para mayor informacion, llamen al 0800-carola00 ajajajaja

Hasta la próxima


* Carolina *

Con pinta de mamá

Junio 2, 2007

Ayer fui al supermercado al final de la tarde de carrera, cuando me di cuenta que no tenía nada de comida, y cuando llegué al sitio y me vi debajo de esas luces blancas que todo lo dejan al descubierto, me di cuenta de que me había ido con un solo zarcillo (el otro me lo quité cuando Santiago ensartó el dedo en el mismo, su máxima diversión), la camisa con chispas de sopa de plátano verde (dos veces al día por recomendación del pediatra para controlar los problemas estomacales) y un moño inalcanzable y desordenado para que no alcanzara los mechones de mi cabellos de los que se guinda sin compasión. Lo que antes me hubiera horrorizado al percatarme de mi pinta de ama de casa, esta vez solo me hizo sonreír ante la mirada extrañada de la señora que me daba el kilo de queso en la charcutería, porque solo podía recordar con ternura cada hazaña nueva, cada gesto, cada travesura, gajes del oficio de este rol que convierte en un lujo eso de salir impecable de la casa… Por eso coloco esta caricatura de Maitena que retrata bastante bien muchas de estas escenas cotidianas…superadas16.jpg

La infancia y el cielo (Fragmento de Rayuela de Cortazar)

Marzo 10, 2007

“La rayuela se juega con una piedrecita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrecita, un zapato y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrecita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrecita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo, lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrecita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrecita y la punta de un zapato”.

Rayuela, capitulo: 104

La vida, como un comentario de otra cosa que no alcanzamos, y que está ahí al alcance del salto que no damos.
La vida, un ballet sobre un tema histórico, una historia sobre un hecho vivido, un hecho vivido sobre un hecho real.
La vida, fotografia del número, posesión en las tinieblas (¿mujer, monstruo?), la vida, proxeneta de la muerte, espléndida baraja, tarot de claves olvidadas que unas manos gotosas rebajan a un triste solitario.

La Teoría de Los Dos Cuerpos (por Soraly)

Febrero 6, 2007

Aunque todavía no tengo hijos, la experiencia de mis primas, amigas y la actitud de mis tías y de mi propia madre me han llevado a desarrollar una teoría acerca de la maternidad que ha requerido mayor dedicación y especializació n una vez que asumí que quería ser mujer florero. Ambas teorías se complementan y si se quiere ser mujer florero hay que tener muy clara la teoría de los dos cuerpos. Digo, para entender bien por dónde va la cosa.

Ya ustedes conocen mi teoría de mujer florero… he aquí la de los dos cuerpos.

¿Cuántas veces escuchamos aquello de que “cuando uno tiene un hijo le cambia la vida”? o “ahora todo va a ser diferente”, “prepárate para los cambios”, y muchas parecidas que abundan cuando se tiene a una futura madre primeriza cerca… Pues yo tengo mi propia teoría: a uno no le cambia la vida cuando tiene un hijo, el asunto es que una se muere y vuelve a nacer… pero con dos cuerpos.

Me explico: ya no eres tú, única e independiente con un solo cuerpo que se mueve a tu voluntad y albedrío. No, ahora tienes DOS CUERPOS. Y va a quedar muy claro cuál es el que manda.

Las madres primerizas tienen que acostumbrarse a vivir en esa esquizofrenia. Claro, hasta ese momento si uno quería ir al cine, pues iba; si uno quería comer, comía; si uno quería dormir, pos… ¿qué más? Dormía… Después de un bebé… (que viene a ser tu otro cuerpo), entonces, la cosa es distinta. Tienes un cuerpo que quiere ir para el cine, pero el otro cuerpo aún no puede serenarse… ¿tonssss? Los dos cuerpos tienen que quedarse en la casa. ¿Me copian?

El cuerpo N° 2 depende totalmente del cuerpo N° 1 que va perdiendo su voluntad y, progresivamente, va ordenando su agenda, usos, costumbres y actividades, a lo que el cuerpo N° 2 requiera. ¿Las vacaciones? Pues, para donde el segundo cuerpo pueda estar bien… ¿A bailar? Pos no se puede porque ¿y cómo baila el cuerpo N° 2 en un discoteca? En casita será… Todo, todo, todo, todo lo que antes hacía el cuerpo N° 1 va cambiando para entregarse a la dinámica dictada por el cuerpo N° 2 que, pequeñito y todo, es el que dispone… Y la cosa más curiosa es que se termina asumiendo tanto la vida del cuerpo N° 2 que se dejan atrás tantas y tantas cosas del cuerpo N° 1 (incluso sin percatarse o sin añorarlas a veces) para entregarse a “ese otro cuerpo”.

Una vez pasada la esquizofrenia de los primeros meses ya uno está adaptado, en el mejor de los casos, y pasará años viviendo con dos cuerpos. Un cuerpo que trabaja (en casa u oficina) y un cuerpo que va a la escuela… Siempre, siempre, siempre el cuerpo N° 1 “vivirá” con el cuerpo N° 2 cada instante… El cuerpo N° 1 volverá a hacer tareas, a llorar en el kinder, a caerse del tobogán, a rumbear hasta la madrugada… todo todo todo porque estará “adosado” al cuerpo N° 2.

Esto no se acaba nunca… sólo si el cuerpo N° 2 decide abandonarte. Y aún así el cuerpo N° 1 jamás se resignará a ello, aunque haya distancia, tiempo y cualquier cambio de por medio. Es que… con tantos años viviendo con dos cuerpos… uno se debe acostumbrar ¿cierto?

En fin… no es nada complicado entenderlo. Yo no soy madre y, nada más de verlo, lo asumí. La cuestión es aceptarlo. Tu vida, tal como la conoces, se termina el día que tienes un hijo. Empieza OTRA COSA. No sólo se disfruta, se vive, es alegría, es O-TRA- CO-SA… Eres tú con dos cuerpos.

Valga aclarar que esta teoría no aplica para los hombres. Sólo las  mujeres deben vivir con dos cuerpos al tener su primer hijo. Dependiendo de la cantidad de hijos que se tenga… pues tantos cuerpos tendrá una por ahí deambulando.

Yo, cuando comprendí que esto es lo que ocurre con una mujer al convertirse en  madre, entonces, decidí disfrutar al máximo mientras tenga un solo cuerpo que me hace caso (aunque a veces también se me pone rebelde y anda por su cuenta… De esto ahora estoy más pendiente porque ha habido caaaadaaaa coooosaaaaa que ha heccchooooooooo) .

En fin, de momento llevo mi cuerpo a todos lados que me pida… Ayer, por ejemplo, mi cuerpo quería tomar vinos… Pues tomé vinos. Hoy quería hacer ejercicios para sacarse el vino… ¿entonces? Pues a hacer ejercicios. Y así voy… A mi cuerpo N° 1 le gusta comer, beber, bailar, salir, viajar y muchas otras cosas más. De hecho, mi cuerpo se va de gira por Europa en mayo. Hay que darle al cuerpo lo que pida… y él me lo pidió. Yo lo complazco mientras puedo.

Estoy consciente de que cuando Dios me bendiga con un hijo, volveré a nacer. Con dos cuerpos… y habrá que jerarquizar cuál de los dos necesita más atención. Y eso, amigas cofrades, está clarísimo… Así que disfruten mucho antes de que se produzca ese milagro de la naturaleza.. . no, el hijo no… La mujer con dos cuerpos. El diccionario de la RAE trae la explicación detallada por la “eme”… de “mamá”.  

“Estoy convencida de que mi misión en esta vida es ser madre” (por Yadira)

Febrero 2, 2007

El lunes en la tarde tuve que buscar de urgencia a Luis Fernando en el colegio. Tiene gastroenteritis causada por adenovirus y rotavirus. Este tipo de infección causa deposiciones (diarrea) y vomitos, por lo que la deshidratación es muchas veces mortal para los niños si no se tiene los cuidados necesarios y la debida atención; de igual manera produce estado febril intenso que puede sobrepasar los 40º centígrados.

Es la primera vez que mi niño se enferma de este modo, ya que él ha tenido una inmunización más que completa, a través de la lactancia materna y de la aplicación a tiempo de las respectivas vacunas.

Ayer en la tarde, después que estuvieron listos los resultados de los exámenes de laboratorio, la doctora Silvia (mami de Ana C) vio a Luisfer en la consulta y se inició el ataque formal de la enfermedad.

Entre ayer y hoy es poco lo que he podido hacer. Tan sólo cuidar de él. Que es bastante. Que es mi misión de vida, en realidad. Por eso les escribo. Más que para contarles sobre lo que le pasa a él, es para contarles sobre lo que me pasó a mi ayer.

La verdad lo hago porque entre lo poco que lei del blog de Fabi (el domingo no pude leer mucho) y entre el corri-corri de estos días con lo de Luisfer, me siento más que conmovida, diría que obligada a hacerles partícipe de esta experiencia:

(…) Luis Fernando se me acercó y me dijo que tenía mucho frío. Temblaba. Muchísimo. Estábamos solos en el apartamento. Veníamos llegando de la clínica. Le acababan de sacar la sangre. Lo toqué y efectivamente era lo que temía: estaba hirviendo. La fiebre subió en un dos por tres. Busqué de inmediato el termómetro digital para comprobar cuánto tenía; pero empezó a temblar más y más. Lo acosté y corrí a buscar el supositorio en la nevera. Pensé: igual se lo pongo, pero cuando llegué al cuarto y lo desvestí me di cuenta que sus manos y pies estaban helados. La boca, manitos y pies estaban moradas. Recordé que cuando la fiebre está en su punto más elevado las manos y los pies se enfrían y me aterré.

Estaba como desvanecido. Volvi a pensar: Dios santo, si le pasa algo a mi hijo, él es mi responsabilidad, no puedo fallar. ¡¡¡Porque yo también estaba temblando¡¡¡ Tenía tanto miedo a que la fiebre le siguiera subiendo, a que mi niño convulsionara allí delante de mi y yo no pudiera ayudarlo. Y reaccioné, fueron fracciones de segundos, pero le coloqué su supositorio, el Ibutan en la boca, lo ayudé a que tragara. Después le tomé la temperatura cada 15 minutos y me tranquilicé. Bajó la fiebre. Gracias a Dios (…)

Estoy convencida de que mi misión en esta vida es ser madre.

Amo a mi hijo Luis Fernando tanto como seguramente mi Gladys nos quiso a mi y a mi hermano José; como me querría mi Oti; como muchas madres aman a sus hijos. El amor de madre es indescriptible