Archivo de Agosto 2007

Adios a la cuna…

Agosto 28, 2007

Luego de pensarlo un rato, la cuna será devuelta a su dueña original (Estefanía). El tiempo pasa y así también los movimiento bruscos y exploratorios de un bebé encerrado por unas barandas por las que cabe sin mayor esfuerzo, de hecho fue cuando lo vimos con la mitad del cuerpo guindando fuera de la cuna (de hecho fue un adelanto lo de la pierna fuera de la cuna que fue tema de una de las entradas de este blog), que le tomamos fotos para el recuerdo a la hermosa cuna luciendo un bellísimo juego de edredones y protectores creación de la abuela Zoila, antes de desarmarla y entregarla muy agradecidos por el préstamo que tan elegantemente nos resolvió la vida por todos estos meses. Luego, moveremos el corral mientras llega la cama.

Mamás, a medir bien la distancia entre los barrotes de la cuna, hay mucha bibliografía que indica las medidas exactas que debe tener este espacio (mínimos 45 máximo 66mm). Hay otra cosas, como lo que me contó mi cuñada, Estefanía se lanzó de la cuna mientras saltaba. Como no pudo atajarla a tiempo, agradeció haber tenido las alfombras armables que amortiguaron el impacto. Pudo haber sido culpa de un colchón muy grueso, y aunque sobre esta medida no hay mayores comentarios, en definitiva, la mejor medida es estar pendiente y confiar en ese instinto paterno que indica cuando es hora de superar la cuna…

Ni tan feliz…

Agosto 28, 2007

En varias semanas de entrenamiento precumpleaños, ante la vela y la canción (cumpleaños feliz, te deseamos a tiiiii),Santiago llora con un sentimiento único. Se queda viendo la vela y luego de un conmovedor puchero comienza a llorar y no para por un buen rato… Algo lo conmueve, o no le gusta, o le molesta… Tiene un par de semanas para aceptarlo o rechazarlo en definitiva, por lo menos por su primer cumpleaño.

11 meses

Agosto 23, 2007

img_0130.jpgA un mes de cumplir año Santiago guarda en su historia logros como “gusanear” (gateo tipo militar pasando por las trincheras con antebrazos y piernas estiradas, o rampar como dice su papá), decir adios o saludar con un movimiento elegantísimo (digno de la realeza) con su mano izquierda, aplaudir o “hacer arepitas” como se dice por estas tierras, chasquear los dientes, estrenando uno que apareció en el frontal superior, perfeccionar la “pinza” como dicen los médicos, que no es más que empezar a agarrar cosas chiquiticas con dos o tres dedos (será por eso que insiste en agarrar cada chorrito de agua que se le atraviese), protestas sonoras y mantenerse de pie en el corral haciendo equilibrio para luego lanzarse sentado en el mismo. Ha conocido a muchos médicos que lo han orientado a mejorar sus técnicas de gateo, agarre y todos esos ejercicios propios de su edad. Ha experimentado con algunas comidas como el yogurt que amó desde el primer momento y con el agua helada de la piscina de los abuelos. De resto le sigue gustando algunas piezas de ópera (nessun dorma, desde que la mamá lloró cuando la escuchaba estando embarazada), la música y videos de Baby Einstein y hasta las rancheras del radio de Coro que ameniza la cocina en el horario matutino.

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Escenas de ternura

Agosto 13, 2007

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Durante cuatro días en la Capital, Santiago conoció a muchísima gente, a todos sonrió y les regaló poses de ternura. Con su recién aprendido “cuello doblado” impregnó de simpatía a sus recién conocidos con una conexión única que demostraba restregando su cara con la de su interlocutor, agarrándole la nariz o mostrando su nueva sonrisa de oreja a oreja exhibiendo sus tres dientes.

En la foto con “la negra”, su preferida, recién conocida prima por el lado de los Chacón Fernández, a quien inyectó toda su dosis de ternura…

Tour pediátrico

Agosto 13, 2007

Hemos estados muy atareados ultimamente, viajamos a Caracas hace una semana, principalmente por la piñata de Ignacio para celebrar su tercer cumpleaños, hijo de una gran amiga, motivo que aprovechamos para llevar a Santiago al pediatra y así seguir acimg_0072.jpgimg_0072.jpgumulando opiniones sobre el por qué aun no gatea. Aunque aquí en Barquisimeto cuenta con citas privadas con una nueva terapeuta ocupacional queríamos la opinión de un médico sobre el tema. Lo cierto es que lo llevamos con una pediatra experta en crecimiento y desarrollo, quien evaluó la historia de Santiago desde que nació, lo revisó y lo observó llorar, como cada vez que presiente que lo van a obligar a hacer ejercicios; le habló, lo paseó por el consultorio y no dejó de comentar lo detallista, curioso y lo atento que es, sobretodo con su especial foco sobre los cuadros que tenía en su consultorio. Fue interesante la visita, sobretodo porque nos orientó un poco sobre tips específicos de estimulación, que aunque mucha gente nos lo había dicho, esta vez sonaron convincentes: leerle cuentos, ponerle música y hablarle mucho. Como para evaluar la causa de lo que consideró un leve bajo tono muscular, n0s remitió a un neuropediatra, a quien menos mal, ya pensábamos ver, y que para alivio nuestro es el esposo de una buena amiga. Con cierto susto por lo que el prefijo “neuro” implica, lo llevamos y gracias a la confianza que había con el médico, le hicimos muchas preguntas, a las que pacientemente contestaba con una explicación real y tranquilizadora. Santiago está bien. El bajo tono existe, pero es algo que se solventará con ejercicios y sobretodo con el amor y la dedicación que podamos brindarle. Todos sus reflejos y respuestas cognitivas estaban en su justo lugar. Más allá de descubrir que los pediatras que lo trataron desde recién nacido pudieron haber sido un poco más precavidos y hacerle algunos chequeos de rutina tomando en cuenta que era un bebé con ictericia y nacido a las 37 semanas, y que la estimulación ha debido ser desde su nacimiento e individualizada, íbamos por buen camino. Para mucho seguimos siendo exagerados al pensar que por “no gatear” existe algo malo, pero creo que ante la explicación de los especialistas, que si detectamos algún retraso motor lo mejor es tratarlo a tiempo para que pueda disfrutar de cada una de sus etapas cuando le corresponde y para que más adelante pueda equipararse con los demás niños, evitando problemas para jugar con plastilina, saltar, agarrar el lapiz o prestar atención; vale la pena entonces esa “preocupación” que nos obliga a “ocuparnos” ahora.

Por cierto, y como una señal divina, en el tercer día de viaje Santiago, en una mesa, motivado por un control remoto, comenzó a gatear con un estilo muy particular. Como un gusanito comenzó a esforzarse más allá de la debilidad de sus músculos, para alcanzar cosas…

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