De nuevo nos reencontramos algunas mamás en una piscinada dominical. Los bebés han crecido y disfrutan mucho del agua, la compañía y la comida compartida; ni hablar de los papás que aprovechan de comer y de chismear un buen rato. Ya el taller de estimulación “se fue de vacaciones”, y la promesa es buscar un espacio para seguirnos encontrando. Ya las conversaciones han cambiado de los buches y los trasnochos, a los estilos de gateo, nueva muecas, los dientes, los besos y los preparativos del primer cumpleaños. Crecer juntos como padres ha sido encantador y la promesa de seguir encontrándonos nos ilusiona a todos… Los bebés ya se sonríen cuando se ven, también se quitan los juguetes y se exploran a manotazos lo que provoca llantos y el descubrimiento de sus primeras frustraciones.
Julio 31, 2007 a las 12:30 am |
Que bueno, estoy segura que seguirán viéndose y ahora es que vienen piñatas y… cotorrear para los padres -mientras los niños aprenden, claro-. Esa piscina se ve rica, yo quiero…
Grrrrrrrrrrrr
Agosto 1, 2007 a las 4:24 pm |
Qué Blog más tierno!!!
Besos de Marianis ♥
Agosto 7, 2007 a las 2:48 am |
Gracias Marianis, la verdad es que la maternidad nos vuelve tiernos aun sin quererlo…
Agosto 10, 2007 a las 12:36 pm |
Qué suerte que se puede dar el encuentro entre padres. Con tanta mudanza en nuestra vidas, mi mujer y yo a veces no sentimos solos a al momento de enfrentar nuevos desafíos de la paternidad. Es complicado no estar cerca de casa.
Agosto 10, 2007 a las 8:13 pm |
Matías, entiendo lo que dices, es duro no estar cerca de casa, sin embargo confío en que encontrarás esa casa, esos padres, esos bebés, donde te encuentres, aun con otras caras, otro idioma, otras muecas, la experiencia será distinta, pero sin duda, enriquecedora. Un abrazo y le ofrezco a tu familia esta casa virtual cada vez que quieran.