La última atracción de Santiago ha sido descubrir la sombra, la suya y la de su mamá. Esa silueta oscura que se proyecta, sobretodo cuando caminamos ya cayendo la tarde por los alrededores de la urbanización, le llama tanto la atención que no hace otra cosa sino mirar el piso mientras caminamos o mientras se mantiene inmóvil en la posición de gateo.
La sigue, la escudriña, la admira, es todo un misterio para él… Y eso que aun no ha aprendido a hacer pajaritos y otras figuritas con sus manos…
Junio 29, 2007 a las 3:05 am |
Va descubriendo el mundo el pequeño. Uno no deja de maravillarse ante el asombro de los locos bajitos ante cada descubrimiento cotidiano. Grrrrrrr
Junio 29, 2007 a las 3:08 am |
Sí, eso es mágico y nos reconcilia con la vida
Julio 6, 2007 a las 9:23 pm |
Es maravilloso poder descubrir cada día algo nuevo. Yo, aún loca y bajita (porque no mido más que 1,58), trato de poner a prueba mi capacidad de asombro con cualquier cosa… Una conversación con alguien querido, un vistazo a internet, mi propia imaginación (lo que piensa uno jejeje)… y si no me basta, entonces acudo a las tele y a las noticias, último recurso eh… que algunas veces es mejor no saber.
Julio 16, 2007 a las 1:25 am |
Así es Sora, hay que dejarse sorprender siempre, aunque sea todo un reto en este mundo de hoy