Después de un largo episodio de babeo y picazón en las encías aparecieron los tan esperados dientes de abajo, lo que implica que ahora comienza el hábito de “cepillarlos” con una pequeña gasa antes de dormir. Apenas si se le ven. Detesta que intente bajarle el labio inferior para mostrarselo a la gente como prueba de lo que digo es verdad. No se deja, protesta y frunce los labios, pero para el Día del Padre, por cuenta propia, decidió mostrarlos para la foto.
Junio 19, 2007 a las 7:30 pm |
Santiago diviértete con tus dientecitos.
Grrrrrrrr
Junio 20, 2007 a las 9:15 pm |
¡Y ya muerde duro!