Archivo de Mayo 2007

8 meses

Mayo 22, 2007

mayo2007-004.jpgSiento que cada “mesario” llega más rápido que el anterior.

Santiago dura mucho tiempo sentado, jugando solo en el corral o en la alfombra de animalitos, de vez en cuando voltea a mirar para verificar que alguien lo está acompañando, y sonríe satisfecho, y sigue jugando en la intimidad.

Una de sus actividades preferidas, sobretodo a primera hora de la mañana, consiste en gritar, y muy duro. Se despierta y juega un rato, hasta que se aburre y comienza a darle patadas a las barandas de la cuna. Su papá lo rescata, le cambia el pañal y lo lleva a la cama, donde lo saludo aun medio dormida, mientras él, apenas toca la cama, llora para pedir su tetero. Luego de comer, ya no se queda dormido como antes, sino que intenta sentarse, y con un poco de ayuda, lo logra, entonces entona su primer grito para calentar. Tanteando, lanza un mano a la cara de alguno de los dos, y logra agarrar la nariz de papá y el cabello de mamá. La advertencia del “no” solo le da risa. El grito se vuelve más intenso. Pellizca un poco, brazos, cara o piernas que tenga a la mano, y comienza a celebrar su fuerza y precisión en el agarre.

En sus ejercicios previos al gateo, se balancea hacia adelante y hacia atrás, y al rato se lanza a la cama a descansar. Le gusta mucho observar como se mueven sus dedos de manos y pies. Tiene como rutina hacer sonar la campana de bronce cada vez que alguien lo carga de la sala a la cocina, y cada vez que puede, agarra el cable del teléfono.

Sonríe casi todo el tiempo y cuando llora, quiere zafarse de los brazos de quien lo cargue, estirándose y protestando intensamente. El baño es uno de sus momentos preferidos (es imposible permanecer seco a su lado), aunque no tanto como la hora de la comida, o el momento de salir al aire libre cuando puede arrancar algunas hojas de los árboles y sentir sus distintas texturas.

El encuentro con papá y mamá luego de un largo día de trabajo, lo celebra con intentos de abrazos e intenta morder la barbilla, en forma de besos, hasta saciar su júbilo.

 La actividad aumenta y las siestas siguen siendo sagradas, siempre habrá un lugar entre tantos juguetes para descansar un rato…. Al final, es la placidez lo que lo caracteriza

¿Se van a reír de mi?

Mayo 20, 2007

Sobreproteger a los hijos es una conducta muy criticada por libros, manuales, abuelas, etc; y es que, no hay duda, es una conducta que a la larga no le deja nada bueno a los niños. Creo que para para lidiar con esta tentación en la que caen muchos padres, es mandatorio comprender de dónde proviene este instinto sobreprotector, y en un episodio reciente me aproximé bastante a la realidad. Con Santiago aun no me ha tocado cerca, pero con mi sobrina, Estefanía, sí.

Ahora en una nueva onda del Ministerio de Educación, a los niños desde muy pequeñitos se les exigen tareas en otrora propias de años superiores. Mi sobrina tiene 3 años y asiste a una guardería, donde hace un par de semanas tuvo que preparar una exposición sobre “La Sabana Venezolana”, que cuando estaba practicando la llamaba ”La Sábana”.  Llegó el día y la guardería estaba llena de papás orgullosos y niños en pleno estreno de esta faena, al llegar el turno de Estefanía, ella se negaba a exponer, no había manera de convencerla, y cuando mi hermano se acercó a hablarle, ella le preguntó: “¿se van a reír de mi?”. Cuando mi cuñada me lo contó el episodio con esta protagonista en miniatura ya con sus propios miedos y angustias de “hacerlo bien y conseguir la aprobación de todos”, me sentí muy conmovida, tenía ganas de llorar, y me entraron unas ganas enormes de abrazarla, consolarla y llevármela corriendo para evitarle este mal rato; menos mal que no estaba allí cuando eso sucedió. Lo cierto es que por eso que sentí, pude comprender por qué muchos padres tienden a sobreproteger a sus hijos; es tan fácil querer aislarlos de tristezas y frustraciones; es humano, es real, es un sentimiento que imagino que no cesa ni aun cuando los hijos nos igualen en estatura. Pero la vida no es así, y nos toca sacar fuerzas y retroceder las lágrimas. Así lo hicieron mi hermano y mi cuñada. Mi hermano es su afan por darle la seguridad que necesitaba en ese momento, se ofreció a acompañarla al podium de exposición, y allí estuvo con ella. Al final, papá y mamá emocionados la aplaudieron en el final feliz de esa tarea. Prueba superada. Estefanía lo hizo muy bien. Incluso dijo Sabana y no Sábana, y no olvidó la frase que cuando practicaba siempre omitía. Esta experiencia positiva al final de cuenta, le dio un espaldarazo a su corta vida, como antesala a un montón de experiencias por venir, siempre complejas, muchas veces frustrantes, alegres, emotivas y siempre moldeadoras de carácter y postura.

Ser padres es un trabajo de 24 horas al día que no termina nunca, un rol complejo que implica prepararse todos los días para ser mejor persona como única vía para poder acompañar a nuestros hijos en esta superautopista de la vida. Para no caer el la tentación de sobreprotegerlos nos toca manejar ese miedo caprichoso que muchas veces nos desvía por la via del llanto, la preocupación o reglas excesivas. Creo que no debemos perder el foco, nuestra responsabilidad es formalos sin meterlos en una cápsula de cristal. Debemos darles las herramientas para que tenga el valor de afrontar momentos difíciles como parte del riesgo que implica vivir sin que esto quiebre su integridad. Como me decía mi analista, el temor de un padre a que algo malo le suceda a sus hijos siempre estará allí, pero no podemos dejar que el miedo nos domine y nos impida darles el permiso para ir al cina,  a una fiesta, un viaje…. Para vivir, pues. Se dice fácil, pero no lo es. Deséenme suerte cuando tenga que vivirlo.

Día de Mamás Primerizas

Mayo 10, 2007

pt_1_10241.jpgHace varias semanas me llamó Carla Candia, periodista de la revista Todo en Domingo de El Nacional para que le contara mi experiencia como mamá recién estrenada. Supieron de CofradíaMamá porque en una oportunidad les escribí para comentarle a Magaly Pérez, periodista de este medio, que me había gustado mucho su trabajo de ¿Para cuándo el hermanito? y que de hecho, lo había reseñado en mi blog; lo cierto es que vieron el blog y me llamaron, y la verdad es que disfruté muchísimo la conversación con Carla, en la que durante una hora, conversamos sobre este entrenamiento atlético de la maternidad, y como siempre, siento que mientras más cuento las historias de mis etapas difíciles más leve se hace la carga, así como también disfruto enormemente los episodios sorprendentes y felices del crecimiento de Santiago.

Lo cierto es que el trabajo de Carla, con la sensibilidad que debe caracterizar, opino, a una buena periodista, y adelantándose a una etapa que aun le es ajena, recogió este complejo mundo en su esencia, y hubo una frase que reseñó que me pareció reveladora: Así le ocurrió a Mercedes B., abogada de 34 años y madre de Andrés de cuatro, quien apenas se enteró de su embarazo devoró libros como si se preparara para un postgrado, observó tantos programas de televisión como fue capaz, y hasta se inscribió en un curso prenatal. Esa ansiedad voraz la atribuye a la evolución de la maternidad en la sociedad: “Ahora, las madres solemos tener los hijos tardíamente y luego de una profesión hecha, añoramos un `manual’ para rodearnos de posibles certezas”.

La certeza es una búsqueda que puede llegar a ser obsesiva, sobretodo cuando la maternidad llega “tarde” y nos agarra añozas, y nada más lejos de la realidad de tener un bebé. Muy acertado el aviso de Huggies que vi, creo en esta misma revista, “Cuando eres mamá, todos los exámenes son sorpresa”. A esta idea hay que acostumbrarse, pero no antes de tenerlo cuando el bebé es solo un mundo de ideas, sino cuando llega, y al rato, le agarramos el gustico a crecer con el bebé. Uno se “amaña” poco a poco, como me decía una prima con 3 niños, con ese nuevo habitante que demanda tanta energía.

Otra frase me recordó a un consejo sabio de mi terapeuta, quien me dijo tajante: “solo tienes que ir a la fuente principal: tu mamá”, fue esta: Beatriz López, economista y educadora prenatal, coincide en que la incorporación de otros roles como el profesional, han cambiado la forma en que se vive el embarazo: “Llevamos una vida tan agitada que no tenemos tiempo de ahondar en la condición de mujer y no confiamos en nuestros instintos. Cuando estás embarazada es que dices `ahora sí, ahora necesito saber si lo estoy haciendo bien’ y comienzas a buscar información, que llega por todos lados menos por las experiencias de las madres o abuelas, que sería lo ideal”. Es verdad que el médico lo primero que nos dijo era que ni mamá, ni abuela, ni tía, eran pediatras para saber qué tenía el bebé, también es cierto que tantas opiniones aturden, pero no hay duda, la experiencia de una mamá, aun en distintas épocas, no tiene precio. Ergo: “Carmen Mujica, educadora prenatal y coordinadora médico de Buen Nacer –institución que promueve el parto natural– afirma que en la actualidad las primerizas tienen más temores. “De repente es por la edad. Yo siempre les digo que en vez de estar viendo alrededor desesperadamente, observen hacia atrás, hacia la experiencia de sus mamás. Se ha hecho más tecnocrático un evento que es del cuerpo”. Nadie escapa a este torbellino del siglo XXI, pero podemos hacerle resistencia.

Lindo reportaje, las fotos hermosas, y por supuesto, lo guardé para mostrárselo a Santiago cuando esté grande y contarle como fue que su mamá contó su historia a un medio de comunicación y lo nombró en la víspera de su primer Día de la Madre. Fue un regalo que Carla colocara la dirección del blog, porque mi idea es que cada vez más mamás puedan contar con su propia pluma sus historias de la vida real y no las de la televisión o las películas.

Por cierto, un día después me llamó la BBC de Londres, por cierto un periodista venezolano a quien conocí en mi paso por Londres, para entrevistarme sobre un tema que saldría en la emisión radial, sobre la depresión postparto, y que aun se puede conseguir en el archivo de la página www.bbcmundo.com. La verdad es que mi amiga Vanessa, astróloga de cabecera, me había recomendado escribir sobre mi historia a modo de catarsis, entonces fue cuando comencé a escribir en este blog; pero nunca imaginé que estas historias cotidianas trascenderían. Me satisface que esto haya sido así, porque mi idea de escribir estos relatos tiene su esencia en lo terapéutico y relajante que puede resultar para cualquier mamá primeriza encontrarse con historias parecidas a la suya, sentirse acompañada y comprendida, y sobretodo saber que todo lo incómodo pasa y la satisfacción queda.. ¡Feliz Día de las Madres!

Compras por internet: opción solidaria

Mayo 6, 2007

En Venezuela comprar cualquier artículo para bebés se ha convertido en una ardua tarea, ya sea porque no se consiguen (debido a los problemas con las importaciones) o porque los precios son excesivamente altos (debido a que se adquieren con el dólar del mercado negro además de la nunca ausente especulación). Por esta razón, comprar por internet, en tiendas de Estados Unidos) aun con la particularidad de contar solo con un cupo limitado de dólares (además protegido a 2.150 Bs/$), es una solución que nos facilita el acceso a ciertos productos (sobretodo amplia la oferta de productos) y además le hace un cariñito a nuestro presupuesto.

Les doy un ejemplo, llevo varios meses buscando una silla de comer portatil para Santiago, aquí solo conseguí un solo modelo, el más básico, valorado en 250 mil bolívares; la misma silla por internet, en cualquier tienda online, cuesta 15$ (33 mil bolívares). Claro, a esto hay que sumarle el envío, que normalmente es de la tienda a una dirección en Estados Unidos (PO Box) y luego de esta dirección a Venezuela, lo cual significaría máximo 15$ más (66 mil bolívares), para un total de 99 mil bolívares: un ahorro de 150 mil bolívares; nada mal para un presupuesto familiar siempre limitado. Y si en el mejor de los casos, puedes enviarlos al hotel o la casa en Estados Unidos donde se hospede un familiar o amigo que conozcas y que pueda hacerte el favor de traerte el paquete a Venezuela, mejor aun, porque te ahorras este costo de envío. Eso sí, si optas por esta opción, debes hacer la compra con anticipación (por lo menos 2 semanas antes) para que el envío llegue a tiempo y la persona que te lo traiga lo reciba antes de viajar; también puedes pagar un poco más para acelerar el envío, debes tomar en cuenta que al shipping time (lapso en el que la tienda empaca tu pedido y lo entrega a la compañía de correo) que estima la tienda, debes sumar el delivery time (tiempo en el que la compañía de correos lleva finalmente el pedido a la dirección de entrega). Se los digo con propiedad, porque envíé la mencionada silla a la dirección donde se iba a hospedar una prima quien gentilmente se ofreció a traerme el paquete contando con la oferta de la tienda (de 3 a 5 días hábiles shipping), y resulta que mi prima ya se vino y la silla aun no ha llegado (por el fulano delivery time que no tomé en cuenta).

La mayoría de los bancos venezolanos te dan una dirección postal en EEUU gratis, las tarjetas de crédito también lo hacen (http://www.masterdelivery.com/te_partners/), una amiga la usó y le fue bien, el pedido le llegó rápidos a la puerta de su casa). También hay compañías que se encargar de traer pedidos a Venezuela por barco (especial para objetos grandes) o avión (aunque no las he probado, me comentan de Flamingo y Masterven).

Debes estar pendiente de escoger una tienda que acepte que la dirección de envío (en EEUU) sea distinta a la asociada a tu tarjeta de crédito (dirección en Venezuela donde recibes tus estados de cuenta). Muchas no lo aceptan, pero tiendas como Target y Amazon sí.

Lo bueno de comprar por internet es que puede ver muchas opciones del producto que desees, comparar precios y características, leer los comentarios de los que compraron ese producto para saber si les fue bien o mal. La desventaja pudiera ser que, más allá de todas las fotos y características detalladas que te da la tienda, no lo puedes tocar o probárlo. En cualquier caso, el ahorro supera cualquier variable de este tipo. Aunque puede ser que prefieras comprarlo en vivo sacrificando el precio. Tú decides. En mi caso disfruto muchísimo de navegar horas buscando lo que me gusta, escogiendo entre muchas opciones, sin vendedores fastidiosos que te acosen y con la libertad de ir de tienda en tienda con un solo click.

7 meses…

Mayo 4, 2007

Concurso Bebé Gerber 2007, en el país de las misses

Mayo 4, 2007

No hay duda de que el bebé más bello del mundo, es el nuestro. Todas las mamás tenemos nuestro Bebé Gerber en casa; y me consta que para los organizadores del concurso Bebé Gerber, lidiar con esta premisa no ha sido nada fácil desde que comenzaron a mercadear este concurso. Múltiples llamadas de mamás reclamando que por qué su bebé no había sido seleccionado y sí otro niño que, según ella, era menos agraciado. Gajes del oficio en este país de misses, que entre tragos graciosos y otros amargos, ameniza este concurso tan esperado por montones de mamás (y de papás, abuelas, tías y madrinas) en Venezuela.  

En fin, el Concurso, como la vida, da para todo, para exaltar egos, mostrar fotografías del bebé de la casa en una página web, como un recuerdo… Y por eso este año se repite, para dar paso bebés cuyas mamás los inscribirán en el concurso. Más allá de hacer rodar los egos, asunto innegable por el tipo de concurso (es de be-lle-za), es un buen motivo para vivir la experiencia y divertirse. Al final son 13 oportunidades, si sigue siendo igual que en los años pasados, con un clasificado por cada mes del año (pensado en el almanaque Bebé Gerber) y el ganador…

Algunos requisitos: El bebé debe tener entre 6 y 12 meses, la foto debe ser nítida (el tamaño de la foto debe ser 10cms x 15 cms) y se puede enviar por el correo electrónico de la página web o por correo regular (casillero de Novartis Nutrition del Grupo Zoom CCS 0048), todo esto previo a adquirir algunos productor Gerber, guardar la factura y mandar un mensaje de texto para recibir la clave.

Las especificaciones saldrán publicadas el 15 de mayo en la página web www.gerber.com.ve; si es niño o niña no importa, de hecho el Bebé Gerber de las compotas en realidad es una niña, una señora que aun vive para contarlo.