La música es una buena compañía para el bebé desde que está empotrado en la barriga. El tipo de música depende de cada mamá, Mozart es la preferida de los que recomiendan la música para la gestación, pero todo depende; en mi caso, me estresaba un poco, y como la rutina musical la dejaba para la noche, preferí buscar otras opciones, como Debussy, por ejemplo. Colocaba la musiquita y comenzaba a hablar al bebé, aunque su papá le hablaba más que yo que soy de pocas palabras. Luego venía la sesión de “luuuuz”, en el que le colocábamos una linterna a la barriga mientras le explicábamos que ese resplandor era “luuz” (cuando nació y Gerardo le decía “luuzzz” reconocía de inmediato la voz y la buscaba). Se movía bastante con este trajín. De hecho ese disco, el que le poníamos todas las noches, lo llevamos al quirófano, para que lo escuchara apenas naciera y así se sintiera en un ambiente conocido, o por lo menos incómodo con todo el cambio que implica salir de la barriga, de hecho es la cortina musical que se escuchar en toda la cesárea. Aun ahora le colocamos música y se tranquiliza o se activa, dependiendo de la selección. Santiago ha escuchado de todo un poco, recuerdo que en la barriga bailó tambores y pasó debajo del palo en una fiesta familiar, luego, con menos de tres meses fue invitado de honor del cumpleaños de mi hermano cuyo enfoque musical fue nada más y nada menos que heavy metal, y con todo y eso, fue una de las primeras veces que durmió toda la noche.
Febrero 27, 2007 a las 2:26 pm |
Lo de la linterna nunca lo había oído, que chévere. Creo que saldrá bailador como la madre, jijijiji.
Febrero 27, 2007 a las 2:39 pm |
Sí, la linterna es parte de la estimulación temprana, así como las voces, la música, caricias y cualquier sonido, incluso el del agua. Ojalá baile y se divierta tanto como yo cuando lo hago, hace falta hombres que bailen bien…