El cuarto del bebé
Aunque aun Santiago no ha empezado a usar su cuarto (ya tiene 4 meses), antes de nacer ya estaba listo, gracias a la asesoría de mi mamá, el curso prenatal y la creatividad de los padres. Las recomendaciones de la expertas del curso eran básicas: un cuarto sencillo, sin colores escandalosos ni muchos peroles. La idea no es estresar al bebé sino relajarlo. Por lo que lo armamos con lo básico. La cuna prestada de su prima Estefanía, lindas cortinas hechas por la abuela, color beige clarito para las paredes, un gavetero para la ropa, un baño con cambiador regalo de los abuelos, un mobil regalo de Gricel, una mecedora préstamos de su prima Eva y los peluches que le obsequiaron al nacer.
Claro, lo importante es usarlo en algún momento, como esperamos hacerlo nosotros cuando lo saquemos de nuestro cuarto donde duerme en un corral. El plan es que suceda pronto.