Un bebé cambia todos los días, pero el mayor cambio ocurre entre el segundo y el tercer mes. Lo mejor es cuando sonríe, no hay momento como ese. Otra sorpresa es cuando balbucea mientras trata de descubrir de dónde provienen esos sonidos. Luego comienza a descubrir sus manos y tardas horas observándolas, luego vienen los pies. Poco a poco empieza a descubrirse.