Bendiciones Salvavidas

By CofradíaMamá

Otra de las palabras que incorporé a mi vocabulario fueron las bendiciones y las gracias.

La humildad, que aun aprendo en mi proceso de incorporación a la maternidad, me ayudó a agradecer por todo lo que tenía en ese momento cuando solo me enfocaba en mis carencias.

Y es que a veces andaba tan altiva, pensando que la vida me debía algo y molestándome cada vez que las cosas no salían como quería, que olvidaba dar gracias a ese Dios generoso que me había brindado tantas bendiciones:

Un esposo cariñoso, comprensivo que me acompañó con valentía por todo este difícil proceso, nunca faltó un abrazo.

Una familia concentrada en acompañarme sin juzgarme (mis tías fueron mis amigas). 

Mi hermano con sus palabras sabias. Mi cuñada me regaló sus experiencias.

Amigos que siempre estuvieron allí aun sin estar en Barquisimeto. No faltó una llamada diaria, no falto una palabra de consuelo: “Todo pasará”, era mi preferida, me tranquilizaba como un mantra (gracias Dorman). 

Quién más sino mi mamá podría enseñarme a ser mamá 

Un bebé sano y sanador

A todos los especialistas que visité, porque les tuve fe y ellos en mi mejoría. 

La fe recien descubierta, la humildad, la liberación de la SuperMamá, mis ganas de ser mamá…

2 comentarios para “Bendiciones Salvavidas”

  1. Jimena Dice:

    Fabi:

    Este escrito es de mis preferidos. Realmente hermoso!!!! Un bello aprendizaje y una hermosísima forma de contarlo…

  2. CofradíaMamá Dice:

    Gracias Jime, también fue uno de los que más emociones me produjo. Gracias por escribir y aprecio mucho que leas este blog. Abrazos

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